Derechos de autor, propiedad intelectual, canon(es), S.G.A.E, RIAA, son conceptos, palabras y emociones (por decirlo de alguna manera) que en la era de la información al instante en la que nos encontramos aparecen día si día también por algún rincón de la red.
DRM aka Digital Rights Management o lo que por aquí llamaríamos Gestión de derechos digitales es quizás el método de control en cuanto a la reproducción de archivos más… mmm.. ¿cómo decirlo? ¿restrictivo? quizás sea la manera políticamente correcta de referirse a él, pero en realidad es peor que la mosca cojonera que todos hemos sufrido alguna vez, está ahí y no sabes como quitartela de encima, de nuevo, un logro en esto de la tecnología…
Este gran paso para el control del usuario por parte de alguien(?¿) o algo(?¿) ha sido propulsado ferozmente por el amado Windows Vista y ayer me encontré con uno de los efectos que éste control tiene en el mundo real de la informática.
Antes de contar la experiencia, que no pasa de mera anécdota, creo necesario el explicar qué es el mundo real de la informática, por lo menos para mi, o por lo menos refrescarlo.
Un tiempo atrás hacía números a ojo de la teórica composición de usuarios que habitan en el mundo informático, dividiéndola de la siguiente forma:

Obviamente es una opinión subjetiva, basada en experiencias propias y conocimientos adquiridos de forma NO reglada en estadística.
Quitando los flecos, el 10% de arriba y el 10% de abajo, queda una ingente cantidad de usuarios, el 80% que usan la informática para sus necesidades, no viven con ella o de ella, viven a través de ella; es una herramienta más.
De ese 80% se podrían hacer más subgrupos pero la media daría el resultado al que voy, el usuario quiere/necesite que su ordenador funcione, no le interesa en absoluto políticas de privacidad, o el “how to” de las cosas, simple y llanamente quiere que éstas funcionen y el DRM no iba a ser una excepción.
Uno de los aspectos más conocidos de Salou, muy a mi pesar, más conocidos, es el de la fiesta nocturna, pubs y locales dónde tomar algo de forma reiterada hasta altas horas de la noche. Muchos de estos locales han pasado de la cinta o el vinilo al MP3 y por ende a ordenadores con sus respectivos Windows… El caso que me ocupa trata de uno de estos locales. El caso es que un par de semanas atrás vino al la tienda una clienta conocida bastante estresada pues su portátil había muerto en acto de servicio y en el almacenaba todos los temas que se había preocupado en clasificar y seleccionar (desconozco el orígen de dichos archivos) y requería con extrema urgencia poder tenerlos y usarlos, como siempre, para ayer.
El diagnostico por nuestra parte fue el de “portátil muerto”. Al correrle tanta prisa lo único que podía ofrecerle es averiguar si los datos en el disco duro aun estaban ahi o habían desaparecido y de estar todavía montar el disco duro en una caja USB para que pudiera reproducirlos en otro equipo, finalmente eso fue lo que se hizo mientras se enviaba el portátil a hacer presupuesto de reparación. Dicho presupuesto no valía la pena, la reparación era demasiado elevada, así que decidió adquirir un portátil nuevo el cual se le entregó junto a la caja USB con los temas que necesitaba. Hasta ahí todo correcto.
Pocos días después llamó por telefno hecha una furia pues no podía reproducir los benditos archivos “cachis” pensé “no puede ser tan dificil, el equipo es nuevo y todo funciona(ba)” finalmente lo trajo al taller y si, al darle a alguno de los archivos Windows Media Player 11 bajo Windows Vista Home Premium (tooooodo original) gruñia con un mensaje de error de reproducción debido a la falta de licencias válidas o lo que es lo mismo, uno de esos errores que al 80% de usuarios no le dice absolutamente nada y que a mi me costó relacionar con el DRM hasta que fui a la web que encarecidamente me enviaba WMP11 y leí el “kit” de la cuestión, se trataba de descargar una supuesta licencia y “palante”, si, fue así de sencillo y la clienta se calmó al instante pero:
- No quería, ni quiere, ni querrá saber los entresijos del DRM
- No le apetecía, ni apetece, ni apetecerá saber los entresijos de NADA relacionado con su portátil nuevo, quería, quiere y querrá que FUNCIONE
- Todo funcionaba perfectamente, se trataba de leer un poco más detenidamente un mensaje de “”"”error”"”" y seguir los pasos indicado, pero un usuario medio Windows, no quería, ni quiere, ni querrá hacerlo.
- En este caso, el DRM no significa NADA para el cliente final, lo único que ha logrado es un cabreo interesante, pérdida de tiempo y de recursos y en general un mal sabor de boca para nada útil.
El 80% de mil millones es mazo gente, y el 10% de arriba sigue haciendo lo que le apetece en según que cosas, mientras el resto “traga” y los que estamos entre unos y otros flipamos colores, lo gracioso es que no tiene pinta de regularizarse, por lo menos no en breve, más bien todo lo contrario, de nuevo divertidísimo del todo.
Informática en el mundo real 1 DRM o “paja mental” 0
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