Tradúceme

Edad: 28

Signo: aries

Marc es mi nombre y bps mi apodo en Internet.

Toqué mi primer PC a los dos años, un Sinclair Spectrum: qué tiempos!

La informática no es una pasión para mi, simplemente forma parte de mi vida.

Mi arsenal tecnológico: HTC D2, Sony Vaio Fz21z y sentido común

noslan.com es un reflejo de lo que me gusta y de lo que no me gusta,

informática sin pasar por técnica (o si), soluciones útiles a problemas reales.

¿Friki? El que más, pero con clase ;)

Oda al camionero cabrón

CamionIvecoHome[1] No será poetico, ni quiero con esto generalizar a tod@s aquell@s que se pasan horas y horas detrás del volante transportando mercancías de un sitio a otro, que quede claro.

Hace unos días me encontraba circulando con me vehículo por una carretera convencional con un carril para cada sentido y un arcén de menos de un metro, pavimentado… resumiendo, que iba a unos 100km/h, veo, en el horizonte cercano, y en sentido contrario, otro turismo al que le seguía de cerca un camionaco de los tochos, sin tráiler, aligerado, al conductor del camión parece ser que le dio por testear la potencia de lo que tenia entre las piernas y poner de los nervios al resto de la humanidad, con lo que le tirando de acelerador y de cambios de velocidad se dispuso a adelantar al turismo que le precedía, todo esto a unos 500 metros de mis propias narices y acercándose a 200km/h (100 míos y 100 del temerario conductor).

La verdad, impresiona bastante, ver como una mole de unas 3 toneladas se te acerca de forma constante e irremediable. Sin demasiadas posibilidades de esquivar la mole, lo único que pude hacer fue aminorar la marcha y rezar para que el conductor del vehículo que estaba adelantando el camión se percatara de la situación, aminorase marcha, y la mole pudiese adelantarlo antes de encontrarse conmigo… Una situación apasionante donde las haya.

Hasta ahi sería la historia en si, lo peor, fue cuando al hacerle luces al “salao” del camionero, este, desde su puesto en las alturas de la cabina, empezó a despotricar, a hacer ademanes y gestos que no invitaban precisamente al buen rollo. Es por ello que mi cabreo fue mucho mayor:

Vamos a ver pedazo de carne, ¿qué pretendes? ¿que te de las gracias por no espachurrarme contra el morro de tu de tu potente entrepierna? ¿que alabe la potencia de tu vehículo y tu “savoir faire” al volante? ¿que me tire a la cuneta para evitar que tu incapacidad neuronal para calcular espacios y velocidades acabe en un accidente? pues absoluta y radicalmente NO!

No soy precisamente agresivo, me gusta dialogar y comprender, pero te digo a ti, camionero, que en ese preciso instante de tener un cañón de rayos cósmicos que desintegrase camión y camionero, lo hubiese utilizado reiteradamente.

En aquél breve pero intenso espacio de tiempo me acordé en orden alfabético de toda tu familia (aunque probablemente no tuviesen ni un ápice de culpa) e imaginé horrendas torturas a tu persona, usando como elemento primordial para su ejecución tu inmenso camión. Ahora, mas relajado, lejos de pensar que no fue nada, me cabrea aun más tu ineptitud al volante y me da pavor que tu y yo compartamos las mismas carreteras…

Te puede interesar...

Leave a Reply

 

 

 

You can use these HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>