En toda mi vida he volado 4 veces: Barcelona – USA / USA – Barcelona, Reus – Madrid, Barcelona – Sevilla. Menos en el último los tres vuelos anteriores fueron reservados y comprados por el método normal.
Cuando surgió la posibilidad de la escapada a Tarifa me puse manos a la obra para encontrar cómo plantarme en Sevilla y volver de la forma más ágil y “económica posible”: la ida fue relativamente fácil de encontrar, vuelo Barcelona – Sevilla el día 1 saliendo a las 10:20, 97€. Ni caro ni barato, total en una hora y diez minutos te cruzas España, no está mal. La reserva y compra del billete la hice por vueling, algo había oído de esta compañía pero no tenia referencias directas de su funcionamiento, aun así todo perfecto, ni un solo problema: horarios, checkin’, avión (de su propia flota) y llegada, insisto, todo correcto.
La movida llegó con la reserva de la vuelta, en Vueling ya no tenían precios aceptables para el regreso, así que seguí buscando hasta llegar a TerminalA.com en cuyas tarifas constaba un vuelo Sevilla – Barcelona a 149€ que si bien es algo más caro aun entraba dentro de los márgenes aceptables. Así que hice todo el proceso, el de registro en la web y el de pago de la reserva, todo correcto, hasta que llega el correo de “confirmación” de reserva, pongo confirmación entre comillas por una parte del texto de dicho correo:
“…En las próximas 72 horas procesaremos su pago; si su tarjeta de crédito no resulta denegada, emitiremos su billete y le enviaremos la factura correspondiente y las instrucciones de vuelo por correo electrónico…”
En un viaje de 4 días y haciendo la reserva dos días antes de partir no puedes esperar 3 a que se confirme la confirmación, así que llamé TerminalA.com para ver que ocurría. Al explicar el caso al agente éste realizó una serie de comprobaciones para finalmente decirme que Spanair (compañía que ofrecía ese vuelo a ese precio) ya no disponía de billetes a ese precio para ese vuelo aunque si tenía a un precio “algo superior” a lo que le pregunté cómo cuanto de superior, la respuesta logro ponerme los pelos de punta, ¡¡¡trescientos noventa euros!!! Obviamente solicité la cancelación de todo tramite y opté por el tren: 80€ Tren Hotel Sevilla – Tarragona.
Conclusión: No suelo ser conspiranoico, pero en casos así es fácil pensar mal y es que ya lo dice el refranero, piensa mal y acertarás. El caso es que me da que de no leer el correo atentamente y de no haber llamado, el truco de las “compañías” que no disponen de flota propia se basa en que el cliente (en este caso yo) confíe en que está todo bien y el día antes de salir TerminalA me hubiese llamado diciéndome que no había plaza a ese precio pero si estuviese dispuesto a soltar cerca de 400€ no habría problema, y claro un día antes de, teóricamente, coger el avión de vuelta, puede pillarte en mal momento y aceptar dicho precio,,,
Contratar el vuelo con compañías que dispongan de flota propia o hacerlo con mucha antelación, nueva norma de oro para la reserva de vuelos por internet.








Muy buenas, Marc,
Ya sabía que ibas a hablar de VLG… pero pensaba que por otros derroteros
El caso es que me temo que te tengo que hacer una puntualización a lo que comentas: la solución no es contratar el vuelo con compañías con flota propia, sino hacerlo con una compañía aérea.
Es decir: tú no contrataste con una aerolínea, sino con una agencia de viajes, un reseller, o como lo quieras llamar. Vamos, un tío que vende algo que no tiene (un mero intermediario, que trinca por el simple hecho de vender). Este reseller se dedica a buscar billetes, teóricamente a los precios más baratos posibles, y te los revende con un pequeño recargo (su beneficio), pero él no tiene nada que ver con la aerolínea. Ya te digo, como una agencia de viajes.
Respecto a lo de la flota propia… Por esa regla de tres, no deberías volar con Iberia, por ejemplo. Porque su flota de A340 es propiedad de Audeli (operada para IBE), como los B757, cuando aún los tenían). De los A320, los hay que pertenecen a IFLC. O algo aún más gracioso: parte de los Dash 8-Q300 no sólo no son de Iberia, sino de Denim Air operados para Air Nostrum (la historia de esta compañía es un capítulo aparte).
Y no son los únicos: me atrevería a decir que ninguna compañía tiene una flota “completamente” suya. Mientras que, en bastantes casos, sí se puede afirmar que toda la flota pertenece a lessors. Es el caso, por ejemplo de Girjet o la extinta Air Madrid (pongo estos ejemplos, porque trajeron cola en su día).
Vamos, resumen del tochaco: el problema no es comprar en una compañía sin flota (pues prácticamente ninguna la tiene), sino el comprar a intermediarios en vez de a la compañía.
En fin… ya siento el ladrillo; espero que por lo menos haya aclarado algo
Un saludete
Madre mía tiene todo el aspecto de ser “trapicheos” internos que solo entienden los que lo hacen:
Hubiese apostado que Iberia compraba sus aviones y eran de su propiedad… En cuando a los intermediarios,,, TELA: como se decía en el caso Prestige, NUNCA MAIS!
Por cierto se te nota con ganas de decir algo de Vueling y nada bueno por lo que intuyo, suéltalo no te cortes
PD: Me he tomado la libertad de linkar una imagen a cada uno de los modelos de avión que comentas, para hacernos un poco más a la idea.
PD2: Esto es un ladrillo
jejeje No, no tengo nada contra VLG
Más que nada, porque sería hablar con desconocimiento de causa
Lo decía porque, por lo general, la gente suele cargar tintas contra las low-cost, sobre todo por el tema retrasos. Y estos suelen ser debidos a carencias en la flota (más que carencias, “exceso de optimización”). Y como tú nombrabas algo así, me imaginé que la cosa podía ir por esos derroteros.
En cuanto a lo de los trapicheos: no lo sabes tú bien… Suelo leer algún foro especializado, y es alucinante todo lo que se mueve en ese mundo.
Ahm, y gracias por el “linkaje” a las imágenes: así se ve más claro de qué aviones hablo
P.S.: jejeje Cierto, eso es un ladrillo con todas las de la ley
Cierro POST por pesadez “spamistica” del personal
-POST CERRADO-